Nombres extravagantes

"Oye, Supermán, ¿puedes ir por las tortillas?"- le dice la madre al primogénito.
"Ay, Mileidi, ya te ensuciaste el vestido por jugar canicas."- regaña el padre a la hija inquieta.

Esta situación extravagante se da cada vez más seguido en Venezuela, en donde, los padres y su creatividad a la hora de nombrar al vástago que ni la debe ni la teme, es condenado a portar un nombre que bien lo podría mandar directamente al diván del psiquiatra.
Nada más imagínense al pobre chamaco que ni Dios lo pudo ayudar para que no le pusieran Supermán; título que sus compañeros de escuela ponen a prueba poniéndole una pamba holocaústica. "A ver si muy hombre de acero"-le gritan, "Kriptonitaaaa ahoraaaa!"-exclama la multitud de infantes iracundos.
De esto es de lo que se dieron cuenta las autoridades venezolanas y decidieron limitar la libertad que se da en estos casos, ási que los jueces serán los responsables de vigilar los nombres de sus recién llegados ciudadanos. A fin de que no se presten a denotar una identidad confusa, se malentienda el género sexual ó que pueda exponer al ridículo.
Con decirles que la Real Academia Española ha tomado en cuenta esta tendencia, y ha nombrado a todos esos términos que los sudamericanos han creado cómo "venezolanismos".
Bueno, menos mal que aquí no existe el Brayan, Tony ó Britani. ¿O sí?




Fuente: El Universal

2 comentarios:

El Nahual | 3 de septiembre de 2007, 13:19

Bueno, aquí también se han dado casos de “venezonalismos”. La costumbre en algunos pueblos, al nacer un niño, es ponerles el nombre del santo o patrón que toca en ese día. Así que no falto el que le pusiera a su hijo Anivrev (El calendario decía Ani. Rev. , es decir, Aniversario de la Revolución Mexicana).

A un conocido, que se llama Rodrigo, sus padres lo querían nombrar Ruy (como el Cid Campeador) pero el burócrata en turno del registro civil les dijo que ese no era un nombre cristiano, así que decidió ponerle Rodrigo en el acta de nacimiento. Muy a pesar de los padres.

En fin, si se dan casos pero me parece que se debe más a ignorancia que a otra cosa.

Matilda Brigante | 7 de septiembre de 2007, 0:30

Yo sabía de una niña chiapaneca que se llamaba Helicóptero...
¡Y qué me dices del Masiosare!
por aquello del 'extraño enemigo'...